La Organización de Estado Americanos (OEA) advirtió sobre los riesgos inherentes a realizar comicios en pandemia. Además, señalaron que el uso de la tinta indeleble puede resultar contraproducente.
El cuestionado Consejo Nacional Electoral venezolano no ha explicado cuáles serán las medidas de bioseguridad para garantizar el bienestar de los votantes en el proceso del 6 de diciembre.
“La pandemia representa un desafío para la organización de comicios. Los organismos electorales han tenido y tendrán que adoptar medidas tendientes a facilitar a todos los actores políticos las actividades preelectorales, electorales y poselectorales. Eso supone nuevos retos, tanto para la administración de los comicios como para la justicia electoral”, explicó el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
Pero el canciller del régimen chavista, Jorge Arreaza, se apresuró a enviar una carta pública a la Unión Europea para pedir la observación del viejo continente en los pretendidos comicios de finales de año.
Arreaza reveló que la administración de Nicolás Maduro solicitó al CNE retomar el uso de la tinta indeleble.
En Venezuela se suspendió el uso de la tinta indeleble desde 2017. Aquel año a los ciudadanos no le preguntaron si querían o no una nueva Constitución y convocaron unas elecciones para elegir una Asamblea Nacional Constituyente. En ese y los sucesivos procesos electorales se eliminó la tinta indeleble.
Según cifras del régimen chavista, el país tiene más de 44.000 casos de covid-19 y 444 fallecidos; con reportes diarios que exceden los 1.000 infectados diarios, sin embargo, la prioridad dentro del chavismo es la contienda electoral.
Fuente: CD