Febrero de 1989, Carlos Andrés Pérez asume su segunda presidencia de Venezuela, eran momentos que se empezaba a sentir las consecuencias de la corrupción y la inmoralidad en las instituciones del Estado y de los partidos políticos. El presidente Pérez sabía que sobre sus hombros recae una gran responsabilidad de lo que sucedía en Venezuela, y su segunda elección de manera abrumadora no la va a desaprovechar para corregir dónde tenga que corregir. A días de asumir la presidencia, anunció una serie de ajustes socioeconómicos que los denominó “ el gran viraje”. Atrás había quedado el CAP que “nacionalizó” el petróleo y el hierro, atrás había quedado el CAP populista y compañero. Se convirtió en el CAP estadista. Sus medidas llevaron a la apertura de la industria petrolera en Venezuela, el regreso de las trasnacionales petroleras a Venezuela después de 14 años de haber abandonado el país, y se anunció el aumento escalonado y modesto del precio la gasolina, adecuado a los costos de producción del momento.