A medida que Venezuela avanza en el segundo semestre de 2020, los venezolanos se preguntan, cada vez con mayor insistencia, cuándo acabará la crisis que desde hace años afecta al que fuera considerado como el país más rico y con el mejor sistema democrático de la región. En el natural desespero que la crisis genera, las discusiones giran, un tanto desordenadamente, sobre diversas tácticas, como por ejemplo, el debate -ya tradicional- entre el voto y la “abstención”.