Zulay Moreno, enérgica y decidida, exige “justicia oportuna” para su único hijo desde que una comisión del CICPC cargó con él aquel miércoles 13 de septiembre de 2017, tras irrumpir y quitarle la tranquilidad a ese hogar merideño, iniciando la transgresión de garantías constitucionales y procesales acentuadas en tres años de injusta prisión.