Hay motivos suficientes para creer. Sobran las razones para entender que hay más de una corazonada y que la libertad no es subalterna. Hay tiempo para presenciar un gran pedazo de la historia. Es la etapa crucial para soñar en condiciones reales. Lo he dicho a mil voces y convencido sobre todas las maniobras conjuntas para devolverle la paz a una nación en desvelo.