Cuando Florencio Silano, Juez 6° de Control de Caracas, prohíbe el 23/01/2006 a los medios de comunicación hacer cualquier mención de las actas procesales del caso Anderson y de la vida privada del “testigo estrella”, aplicaba un torniquete al repudio generado por las condenas impuestas a Otoniel, Rolando y Juan Guevara, por ser el resultado de un fraude procesal más que notorio, grotesco.