María Corina Machado, por Juan Pablo García

Ya muchos años atrás, coincidimos con ella en una Asamblea Nacional difícil, dura y peligrosa, bajo dominio absoluto del chavismo. Ir a cada sesión, era medirse literalmente en un hemiciclo violento, más allá de las palabras. La oposición aparecía siempre arrinconada, a la defensiva y, algo más que los síntomas, ya estaba precursoramente picada por los alacranes. Hubo quienes nos aseguraban como una minoría y apostaban por una convivencia por entonces sutil. Pero surgió una voz corajuda que se hacía sentir más allá del hemiciclo que le respondió al todopoderoso Hugo Chávez para escándalo de no pocos señoritos de la propia oposición. El verbo de María Corina Machado le daba un sentido a las grandes mayorías ciudadanas que se sabían decisivas y una brújula política a quienes, desde el fondo del corazón, estuvimos, como lo estamos, dispuestos a luchar sin desmayos. Ella, además, era el objetivo militar del régimen y lo supimos pronto, cuando la agredían físicamente y, en lugar de quejarse y de apocarse, se empinaba sobre las circunstancias adversas con una gran valentía. Fueron muchas sus iniciativas y logros que impulsó a través de La Movida Parlamentaria a la que nos incorporamos con afán y arrojo.

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Author: Pablo Perez