Miguel Méndez Rodulfo: El dilema entre lo local y lo global

A raíz de la crisis económica de 2008, generada en los EEUU con la caída estrepitosa del famoso Banco de Inversión Lehman Brothers, trance que se propagó a escala planetaria y que hundiría a la economía mundial por más de un lustro, se hicieron evidentes algunas falencias de la globalización, que hasta entonces era considerada como muy beneficiosa, pero también los primeros síntomas de la pérdida de puestos de trabajo por efecto de las nuevas tecnologías. Ya en 2009 comienza una precarización de los empleos: se da relevancia al empleo temporal, a la tercerización y con ello a la casi eliminación de los derechos laborales, así como a las jornadas de trabajo extendidas. La gente en el mundo comienza a sentir una pérdida significativa en sus ingresos, a la par que una ligera pero sistemática pérdida de su capacidad adquisitiva. El resultado es que para ganar lo mismo que antes de la crisis había que tener dos puestos de trabajo. Evidentemente, esto repercutió mucho más en la masa de trabajadores que en la de los profesionales asociados a los puestos de la nueva economía y a los servicios liberales por cuenta propia.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez