Enciendo la televisión. Ha sido un día difícil. Varios vecinos, empleados del Instituto Cubano de Radio y Televisión, están en cuarentena por el brote de coronavirus en esa institución, mientras que una muerte cercana nos dispara las preguntas. Pero en la pantalla no encuentro descanso. Los primeros minutos del noticiero suenan a regaño: los responsables somos los ciudadanos, nuestra indisciplina es la que ha descontrolado la situación y el dedo que busca un culpable se dirige hacia nosotros.