Uno de los grandes símbolos del poder de la presidencia de EEUU es la limusina presidencial. Las características, capacidades y equipamientos del imponente automóvil del presidente de Estados Unidos son un secreto bien guardado por el Servicio Secreto, pero aún así es fácil concluir que sus capacidades ofensivas y defensivas son los suficientemente importantes como para mantener al presidente seguro en todo momento
