Como un hermoso faro, luminoso, así ha sido en la oscuridad de nuestra historia, la palabra y la lucha por la democracia profunda de la Asociación de Estudiantes Universitarios “Oliverio Castañeda de León”. No es posible escribir la historia del siglo XX –y seguro del XXI– sin los muchachos de la “U”. Hombres y mujeres, transformadores, egregios próceres de la patria popular, siempre al compás de la lucha social. Combinando cuadernos, calle y organización. Salvo pequeños periodos, en que la AEU, ha estado cooptada por el oportunismo vergonzante y delincuencial. Nunca la Asociación ha faltado a su compromiso con los pueblos. No es casual, que el escribiente de la historia humedece su pluma en el rojo de la juventud.
Los daños, que los sátrapas ocasionaron desde la oscuridad y la traición, a la juventud, en los últimos cincuenta años del siglo XX, no los borrarán los siglos de los siglos. Arrancar corazones juveniles, echar nubarrones sobre los ideales, desaparecer la esperanza. Eso será parte del clamor por la justicia de estas y próximas generaciones. Nadie entiende, nadie entenderá, el odio, la desvergüenza, la impunidad. No hay justificación probable para disolver en el viento o en la mazmorra a jóvenes de trece años –niños en realidad– a aquella alegre muchachada que no llegaba a los treinta en su mayoría. Aquellos demenciales generales, que dirigieron el martirologio, ahora, algunos –en cama de hospital– piden clemencia. Aquellos birretes y botas. Nunca se detuvieron ante el llanto de una madre, ante la súplica de los hijos, ante la demanda de los compañeros. Ante el clamor de la humanidad horrorizada. ¡terroristas! odiaban a la juventud inteligente, a los héroes que les enfrentaron con organización y palabra. Pervirtieron soldados y policías, envilecieron el servicio, crearon sicarios, duendes de la muerte y el rapto. Aquel delirio sangriento no encontrará perdón en la historia. Los jóvenes, nuestros jóvenes, los compañeros son ahora parte del olimpo popular. De la AEU de siempre. La historia nunca les olvidará.
Desde la memoria y vida de aquella juventud patriótica. Celebramos que con el apoyo de AEU actual, autoridad universitaria, y exdirigentes de AEU. Se devele un monumento a aquella juventud arrancada por los sátrapas. Héroes. Además, para alegría popular, el centenario de la asociación se da en el marco del reencuentro de AEU con su juventud: ejemplares jóvenes, rescataron AEU, para la historia, la han devuelto a su carril democrático. Son los jóvenes del siglo XXI. Un hito en la historia de las juventudes.