Agota Josep Maria Bartomeu los pocos días que le quedan de mandato tratando de dejarlo todo atado y bien atado. Obsesionado con maquillar las maltrechas cuentas de la entidad, se resiste a dimitir a pesar de la convocatoria de una moción de censura que le arrincona contra las cuerdas y toma importantes decisiones de futuro que afectarán a la próxima Junta directiva. Una herencia envenenada tras la renovación, con nocturnidad y alevosía, de cuatro jugadores de calado en el proyecto de Koeman (Ter Stegen, Piqué, Lenglet y De Jong) pero con un trasfondo económico que no escapa a nadie. Se trata de aplicar la «fórmula Mirotic», es decir ampliar los años de vinculación para poder aplazar pagos salariales, rebajando ahora… Ver Más