Si el siglo XX fue y será una porquería como dice la letra del tango “Cambalache”, compuesto por Enrique Santos Discépolo en 1935, quien también profetizó que en el 2.000 continuaría igual, no es algo que pueda asimilarse sin entender el contexto en que esa aseveración tan definitiva se convirtió en canción. Discépolo denuncia la corrupción moral en la política, la sociedad y el individuo de la Argentina de los años 30 que para el compositor es un tiempo infame. Lo que le da a “Cambalache” la contemporaneidad es que la denuncia sigue vigente, el hecho de que la ley opera fuera de la ley porque los inmorales, estafadores y los ladrones nos han igualado y superado, es una realidad que se produce por el constante atropello de la razón y las leyes, estas son las causas del pesimismo histórico de Discépolo, hacia atrás en el pasado y hacia adelante en el futuro.