La fórmula funcionó. El primero en anunciarlo fue Evo Morales y no el ganador de las elecciones, Luis Arce, su testaferro político. El MAS (Movimiento Al Socialismo) recuperó la Presidencia -y el poder- un año después de que Bolivia estallará en las calles tras el fraude en las urnas del caudillo indígena. «El Evo», «El jefe», se prepara ahora para volver a su tierra y con él, los prófugos de la justicia que se atrincheraron en Argentina y en otros países (incluida España).