La pandemia está convirtiendo el deporte en general, y especialmente el fútbol, en una jaula en la que cada grillo hace todo lo posible por grillar de manera distinta al resto. El caso es dar la nota: si el balompié profesional decide con el CSD que no accedan espectadores a sus estadios, la Federación deja en manos de las comunidades autónomas la potestad de autorizar la presencia de aficionados en las competiciones que dependen de ella. Y la UEFA, para culminar el estrambote, permite hasta un 30 por ciento del aforo en la Champions y la Europa League, de tal manera que el Real Madrid no puede jugar con público la Liga, pero sí podría hacerlo el primer equipo femenino… Ver Más