En china, una empresa obliga a sus empleados a ponerse de rodillas y golpearse a sí mismos para fortalecer su resistencia.
Se conoce que el departamento de ventas organizó el evento para ayudar al personal con el desarrollo personal y que pudieran descubrir su aspecto más intenso y apasionado.
Según el encargado de la empresa, “todos los trabajadores lo hicieron voluntariamente y luego del entrenamiento todos se encontraban de buen humor”.