Luego de la muerte del padre, la familia se traslada a Caracas, donde Ezequiel y sus dos hermanos Antonio y Gabriel efectúan – subsidiados por el Concejo Municipal – estudios de primeras letras en la escuela lancasteriana Bolívar regimentada por el maestro Vicente Méndez. Allí, el futuro caudillo federal recibirá los rudimentos del conocimiento propios de la formación inicial en aquella lejana III República, a saber: leer, escribir, conceptos básicos de matemática y gramática, y doctrina cristiana. Son sus condiscípulos de entonces Manuel María Echandía, Pedro Medina, José Miguel López y Carlos Dávila, quienes persistirán en el afecto y el quehacer futuro de Zamora.