Estamos presenciando una de las tragedias humanitaria con mayor poder letal de destrucción en todo el país y particularmente en el Zulia, dónde más de 3.704.404 habitante están asediados por el Covid-19, al mismo tiempo, condenadas a su inanición agresiva y progresiva por el socialismo del siglo XXI, expuestos a morir de mengua confinados en sus casas, al lado de esposas e hijos.