En la época en que mi mamá se doctoró en Salud y Cuidado Humano, creo que ella es una de las pocas enfermeras con semejante nivel educativo en Venezuela, asistí a su acto de graduación un poco contrariado porque de verdad que nunca me han gustado esos actos con birretes, medallas y títulos pero claro, feliz por el éxito académico de mi mamá (a ella, por el contrario, siempre le han gustado esos eventos). Sin embargo, el discurso que ofreció en ese acto de grado doctoral una docente de la cual se me escapa el nombre fue tan llamativo que a la fecha es el acto de grado que más he disfrutado.