El salmón es un pez oceánico que anualmente realiza una proeza llamada “la carrera del salmón”: se adentra en los ríos de agua dulce a contracorriente, siendo fatigado por la fuerza del agua que va en dirección contraria a su viaje, donde el salmón no come, no descansa, es presa fácil para depredadores y cuando finalmente logra llegar a su destino, estos fallecen por la fatiga del largo trayecto.