Cuando detuvieron al Capitán de Corbeta, Rafael Acosta Arévalo, aquel 21 de Junio del 2019, junto con otras 6 personas, oficiales y policías activos y retirados, estando en el país por cierto, la Alta Comisionada de DDHH Michelle Bachelet, nadie pudo imaginar que dicha detención y desaparición forzada cometida por funcionarios del DGCIM, terminaría en una de las aberraciones mas emblemáticas cometidas por el régimen de Nicolás Maduro y su séquito de criminales que engrosan las filas de su estructura represiva.