Las protestas populares reaparecen en Venezuela con ímpetu, y, como dije en un artículo anterior son espontáneas y sus causas obedecen a exigencias de la vida personal y social. Son susceptibles de ser politizadas, puesto que tienen por contexto al régimen que genera tantos males. Por ello, se prestan a las tentativas de partidización de los que las desean manipulables para objetivos meramente tácticos.