Los caprichos de los cantantes a la hora de subirse a un escenario son infinitos. Están los artistas de cabotaje que se conforman con que en su camarín haya una caja de alfajores Jorgito y están los internacionales que piden cosas tan disparatadas que le ponen los pelos de punta a los organizadores. Vamos a entrar en un viaje que nos asombrará, nos hará reír y hasta enojar. Todo lo que leerán está puesto por escrito en los contratos de las estrellas. No se desmayen…
Arrancamos con los Rolling Stones. El eterno Mick Jagger pide un camarín de 10 metros de largo y tres de ancho para poder hacer los ejercicios que le permitan entrar en calor. La banda viaja con sus propios muebles, que incluyen una mesa de ping-pong y billar. Eso sí, los camarines deben tener aire acondicionado, baño privado y 600 toallas. Y una sala de primeros auxilios. Son setentones…
Beyoncé. Ella pide tres camarines. Uno para que la peluquera le ordene su cabellera, otro para que su asistente facial le ponga cremas y un tercero para estar sola y relajarse. Su baño debe tener papel higiénico de seda roja, vino blanco de 500 dólares y vajilla de plata. El corredor que la lleva del camarín al escenario tiene que estar cubierto de lino blanco y una persona tiene que estirar las arrugas después que ella pase. Para terminar, la estrella pide un número ilimitado de botellas de Pepsi, sillas en forma de corazón, sandwiches de pavo y cereales con miel.
