La palabra favorita de Joe Biden en el último debate electoral ha sido «malarkey», un término no muy común que puede traducirse por sandeces, bobadas o payasadas. El candidato demócrata ha salido indemne de un encuentro mucho más civilizado y previsible que el agitado primer intercambio, en el que hubo más de doscientas interrupciones. Cuando Donald Trump se ha inventado datos o le ha acusado de crímenes citando a un tabloide, Biden ha utilizado esta palabra, «malarkey», no como tanto para despreciar al adversario sino para ponerle en su sitio. Por fortuna no ha sonado como el famoso «deplorables», con el que de forma arrogante Hillary Clinton describió a muchos votantes de Trump en 2016, uno de los errores que… Ver Más