Cuando Raúl Castro habló en 2013 de una transición de poder a una “nueva generación”, varios jóvenes cubanos, tanto en la isla como en el exterior, esperaban contra todo pronóstico que las cosas mejoraran. Pero ahora, dos años después del traspaso del mando a Miguel Díaz-Canel, el pueblo cubano se enfrenta a uno de los momentos más difíciles de los últimos 62 años.