Al final, Leopoldo López, se largó para reencontrarse con su familia en España y agregarle caballos de fuerza al cese de la narcotiranía. Hay que evitar los términos que se presten a equívocos. López, no fue preso, sino secuestrado. Tampoco se fugó, huyó, ni se escapó. Las anteriores expresiones pueden ser válidas en lo semántico pero, pecan por genéricas. Se autoliberó, es la palabra precisa.