El Congreso de la República, en particular su junta directiva, sigue retrasando deliberadamente la elección de la Corte Suprema de Justicia y Corte de Apelaciones. Las que ahora fungen interinamente debieron terminar sus funciones hace un año. La Corte de Constitucionalidad definió un procedimiento para elegir a las nuevas Cortes. Pero la Junta Directiva del Congreso y diputados afines, siguen tratando de justificar la no elección. Si el procedimiento anterior estaba amañado, era lógico que tenía que repetirse. Y con el fallo definitivo de la Corte de Constitucionalidad, la elección de Cortes va retrasada ya más de 4 meses. La pandemia de COVID-19 ha sido un obstáculo parcial, pero es clara la falta de intención de la junta directiva del Congreso y bancadas afines, de elegir a las nuevas Cortes, dejando siempre ese tema en el último punto de las sesiones plenarias. Y con ello, parece que la intención es que esta Corte Suprema de Justicia en funciones interinas, elija a magistrados titular y suplente de la nueva Corte de Constitucionalidad que tomará posesión en abril de 2021. Una intención aviesa de parte del Congreso de la República y que sin duda le haría perder legitimidad a la Corte de Constitucionalidad. La actual Corte Suprema no sería idónea para elegir nuevos magistrados de la CC, pues su función es solo interina. Pero ni las instituciones públicas como el Ministerio Público ni las privadas del sector empresarial o asociaciones civiles, hacen lo necesario para que el Congreso elija Cortes lo más pronto posible y no se erosione la legitimidad institucional. Presionemos los ciudadanos de manera intensa al Congreso para que elija Cortes antes que termine este año. No hay razón que justifique que siga ese retraso. Repudiemos duramente a los diputados que se resistan a cumplir sus funciones y exijamos que elijan ya a las nuevas Cortes.