Un grupo de historiadores ha publicado un manifiesto, presuntamente técnico pero que funciona como una hagiografía sectaria, tratando de justificar los crímenes políticos cometidos por Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto, dos personajes siniestros que habían sido amnistiados ideológicamente por aquello del olvido en aras de la convivencia durante la Transición. Los secuaces del brazo académico del PSOE argumentan que la deriva golpista y totalitaria de dichos líderes socialistas, que socavó los cimientos de la II República, ha de entenderse como una simple reacción retórica al predominio del fascismo en la derecha. Peor que la sumisión de unos profesionales del saber al poder es que empleen falacias de tan bajo calibre intelectual.