De permitirse a los administradores de la miseria en Venezuela continuar violentando el derecho a la vida, valga decir, a través del hambre que padecen todos los días los niños, ancianos, jóvenes, mujeres y hombres; además por falta de asistencia médica y medicamentos accesibles o bajo la acción de cuerpos represivos y de exterminio, sin más remedio, traerá como consecuencia, la desaparición física del individuo, de ese ser humano.