La noche previa al 1 de noviembre, los miembros de la Cofradía de las Ánimas de Santiago Atitlán preparan los detalles del ritual de su máxima celebración: el Día de los Santos y los Fieles Difuntos. Con los primeros rayos de sol, los alcaldes y autoridades usualmente inician la jornada con un recorrido al cementerio donde se honran las tumbas de los abuelos ancestrales. La siguiente visita es al Altar Mayor de la Iglesia católica.
