En las últimas horas de la campaña electoral, mientras el presidente saltaba de estado a estado dando mítines y haciendo el último esfuerzo antes de que la suerte quede echada, Washington entraba en una tensa espera. Una reja a prueba de asalto rodeará este martes la Casa Blanca, custodiada por cientos de agentes del Servicio Secreto y otras fuerzas de seguridad. Más de 250 soldados reservistas de la Guardia Nacional han sido desplegados por si hay disturbios en la capital, y decenas de grupos han convocado varias protestas aquí en Washington para cuando cierren las urnas y comience el recuento.
Nunca antes unas
elecciones en EE.UU.
se habían producido entre semejantes medidas de seguridad, en un ambiente de tanta incertidumbre y… Ver Más