Varios integrantes del desgobierno que estamos viviendo, se han expresado de una forma tan irresponsable, vulgar y estúpida que se han vuelto virales en los medios de comunicación y en las redes sociales. Ya el presidente Giammattei dijo ‘que no es adivino’, el ministro de Finanzas Públicas, González Ricci, sentenció que ‘¡Pela!’ y más recientemente el diputado al Congreso de la República, por el partido oficialista Vamos, representando a Retalhuleu, Barrios Galindo dice que ‘“Gracias señores por estorbar el desarrollo de la población guatemalteca, pero ahí está el voto, y no es temor de nadie, ni por excusa, porque no tenemos que agachar la cabeza más que solamente nuestras rodillas inclinarlas delante de Dios, y delante de cualquier comelón de frijoles estaremos de pie todo el tiempo”’. Es de sobre evidente, que el ignorante diputado desconoce quién le paga sus dietas y demás prebendas de las que goza como mal representante del pueblo de Reu. Es el pueblo, ‘come frijoles’, quien se los paga y en consecuencia debiera tener la mínima educación y decencia para referirse con respeto a su empleador. En su desafortunada y lamentable expresión, sin embargo, me llamó la atención que se refiera a quienes nos oponemos al desgobierno actual, que nos agradezca ‘“por estorbar el desarrollo de la población guatemalteca”’. ¿El desarrollo de quién? ¿De la población guatemalteca? Que ingrata y perversa tontería y que nivel de desconocimiento de la situación económica, social, cultural y política, precisamente, de la población guatemalteca. Trataré de ilustrar con brevedad al mencionado diputado retalteco. La población de Guatemala al 2020 según estimación del INE es de 16.8 millones de habitantes. De los cuales se pronostica que 52 por ciento vive en pobreza. Se considera que un tres por ciento más de guatemaltecos han engrosado las filas de la pobreza entre 2019 y este año que finaliza. De tal forma que hay 8.7 millones de guatemaltecos pobres, que además de su condición han tenido que enfrentar la pandemia del COVID-19 y las dos depresiones tropicales sin ninguna ayuda efectiva del gobierno actual, a la que usted se jacta de pertenecer (¿A QUIÉN LA AYUDA NO LLEGA? Diálogos No. 4 Noviembre de 2020). Es decir, que a muchos de esos conciudadanos a los que usted se ha referido despectivamente, podrían no estar comiendo ni frijoles ni tortillas, en todos los tiempos de comida, pues como sabemos el precio del frijol ha subido precisamente por las inundaciones en varios centros productivos del país y en consecuencia se han perdido los cultivos. Creo que a cualquier persona honrada, decente y sensible de la situación que viven nuestros conciudadanos, esta situación no es motivo de burla o de desprecio. Y mucho menos proveniente de un “funcionario del Estado guatemalteco”. Sin embargo, la vasta mayoría de guatemaltecos sentimos que el desgobierno actual sí ha utilizado los millonarios recursos monetarios recibidos en 2020, tanto de origen interno y externo, para enriquecerse y despilfarrarlo, sin que esos recursos lleguen a la población necesitada y vulnerable. No conformes con lo anterior, los diputados oficialistas, usted incluido, querían no solo endeudarnos más, sino también canalizar los recursos públicos, que vía impuestos provienen del trabajo de la mayoría de guatemaltecos para canalizarlos a las empresas afines, a los alcaldes municipales, gobernadores departamentales y funcionarios gubernamentales. Ni siquiera han pensado en serio en los niños desnutridos y de adquirir para todos la vacuna contra el COVID-19 y cubrir las ingentes necesidades de los damnificados de las inundaciones y pérdidas recientes.