Las elecciones en los Estados Unido dejaron varias lecciones; la primera de todas es que así como las instituciones dependen de los hombres que las dirigen, los sistemas electorales dependen de quienes se encuentren al frente de ellos. En consecuencia es falso de toda falsedad cuando se dice tener el mejor sistema electoral del mundo, confiable y transparente que asegure al ciudadano, al votante un resultado veraz y confiable al final del día. El bochornoso espectáculo que estamos presenciando desde la noche del martes, es quizás comparable en su truculencia con lo sucedido en Guyana. Así como decían en el pasado “acta mata voto”, en el sistema americano “el correo mata voto”; tan es así que en las pasadas elecciones cuando Bush hijo le ganó a Al Gore pasó algo similar, “correo mata voto”