Pensar en los más chicos, escribir para ellos, en nuestro país, constituye un acto de resistencia y rebeldía que las generaciones venideras agradecerán. Gloria Hernández se ha dedicado durante más de dos décadas a la literatura para niños y jóvenes. Sus obras han llegado a miles de pequeños en Guatemala y los demás países de Centroamérica. Sus personajes ya forman parte del imaginario de muchos primeros lectores.
