Guatemala, plan piloto para el continente

Es un libro escrito por Susanne Jonas Bodenheimer (1981), narra la intervención de EE. UU. en Guatemala en defensa de sus intereses. Este es parte de la bibliografía de la ‘Historia Negada’ (2010. P. 50), que menciona la opinión de José Figueres, candidato presidencial costarricense (1953-58), quien “Creía que éste —Árbenz— no era comunista pero sí un oportunista y probablemente un compañero de viaje, que sólo había dos posibilidades de acción: ayudar a un movimiento que expulsara a Árbenz, o hacer que Árbenz se separara de los comunistas y luego poner a los funcionarios de su gobierno. Creía que se debía intentar primero esta última alternativa”. Bodenheimer J. (1981, p 78). 

De lo publicado por Bodenheimer reproduzco algunos párrafos que explican y corroboran los intereses estadounidenses en nuestro país en épocas pasadas. “‘Las presiones para el alineamiento de Guatemala en la lucha contra el comunismo, inició en la Décima Conferencia INTERAMERICANA DE OEA, en la cual Guatemala, México y Argentina se abstuvieron a votar en favor de la propuesta de Dulles”’ (1954). Pasados dos meses de la conferencia de Caracas: ‘“EE. UU. logró el pretexto que necesitaba para activar la resolución. EE. UU. había impuesto un embargo de armas a Guatemala de parte de todos los aliados de EE. UU. desde 1948”. Además, EE. UU. tomó medidas para impedir futuros embarques a Guatemala y llegó al extremo de presionar a otros miembros de la OTAN para que permitieran inspeccionar sus buques en alta mar”’ (p. 119, 120).

Los gobiernos guatemaltecos ya habían sufrido presiones similares en el pasado, como lo del presidente Jorge Ubico, que al inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939 y 1945) declaró la neutralidad del Estado de Guatemala. Pero, posteriormente ante las presiones del gobierno demócrata presidido por Roosevelt (1933-1945), inició la expropiación de propiedades y empresas de ciudadanos alemanes, que terminaron bajo la administración del Banco Central.

La alianza con EE. UU se finiquitó tras el ataque a Pearl Harbor (07/12/1941), al declarar la guerra al eje conformado por Roma, Alemania y Tokio. En compensación EE. UU. se comprometió a fortalecer la estabilidad en C. A., iniciando con la creación del Convenio Internacional del Café (1940).  

Las alianzas ante la multidimensionalidad de las amenazas, más que necesarias son indispensables. Está en las manos de los gobernantes de turno la manera de implementarlas

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Author: Maria Suarez