“No existe un poder judicial militar, ni un ministerio público militar”, advierte el Coronel retirado y Abogado Ángel Bellorín, “más allá de un poder judicial hoy secuestrado, la justicia militar no puede seguir funcionando adscrita al Ministerio de la Defensa”, en su opinión, por ser causa del olvido en jueces y fiscales militares de “lo poco que pudieron haber aprendido de los principios que soportan el Derecho, con mucho que perder si no obedecen”.