El contenido de viejo dicho según el cual “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, (espero que las y los defensores del lenguaje neutro, del feminismo, la igualdad de sexo, género y especie, no se molesten conmigo por no incluir a la mujer, pero en todo caso, no es mi culpa) pudiera, muy bien, extrapolarse al campo de la política y más concretamente al caso de los gobiernos que, al fin y al cabo, son conformados por seres humanos.