Toda una noche soñando con Juan Antonio Pérez-Bonalde(1846-1892). Antes me sucedía con el músico, Felipe Larrazábal (1816-1873) desaparecido en alta mar. En medio de la noche y en una tormenta, junto con sus manuscritos y partituras, quedaron esparcidos en las turbulentas aguas del Atlántico. Huía también él de las fauces de la tiranía.