La gran empresa en España no cree que el mejor remedio para los desconciertos sea dejarlos correr y esperar a que caigan por su propio peso. En las últimas semanas y tras no pocas llamadas cruzadas con Bruselas, Fráncfort y Barcelona, se ha llegado a la convicción de que en lo que toca a las ayudas europeas no existe el seguro puerto de dejar estar las cosas. Y que o actúas o «te actúan». Tal es la línea de pensamiento de los prebostes del Ibex 35, o lo que queda de él -y de ellos-, y no precisamente por el Covid-19, que más bien ha actuado como agente igualador que como convulsionador de un patio donde ya quedaban más bien… Ver Más