La innovación requiere de invenciones y las invenciones empiezan con ideas. Aunque la inteligencia artificial puede, en algún punto en el futuro, complementar las ideas humanas, en el presente solo los humanos son capaces de producir ideas nuevas. O, como el economista de George Mason University Don Boudreaux señaló en un artículo de 2018, “No hay recursos naturales”, “la mente humana es el último recurso porque esta, y solo esta, crea todos los demás insumos económicamente valiosos que llamamos ‘recursos’”. Dicho esto, las ideas son algo misteriosas. No aparecen en las imágenes de las resonancias magnéticas o en el ADN de las personas. No sabemos quién las tendrá o cuándo aparecerán. Para citar al libro de 2020 de Matt Ridley How Innovation Works: And Why It Flourishes in Freedom: