“No nos han venido a dejar nada. Simplemente una bolsita que tiraron al agua desde un helicóptero” señala una residente de la aldea Jimeritos de Puerto Barrios, Izabal, ubicada en la frontera con Honduras.
El viernes pasado, los militares lanzaron 25 raciones de comida sobre esta comunidad, pero los alimentos se dañaron al caer al agua y no pudieron consumirlos, según relatan los pobladores.
Los pobladores de Jimeritos aseguran que no han recibido asistencia de las autoridades de Guatemala y han sobrevivido los últimos días con la ayuda de familias hondureñas. Ayer, un camión de Honduras repartió pan y café en la comunidad.
Los guatemaltecos no han podido regresar a sus hogares porque la mayoría de casas todavía están inundadas. Además, se dañaron sus muebles, electrodomésticos, ropa y perdieron a sus animales.
“Yo como madre soltera le digo al señor presidente que se acuerde que aquí hay una aldea, que no la olvide, que es lo que la aldea de Jimeritos necesitamos su apoyo” manifiesta la residente.
Otro vecino comentó que esperan que baje el nivel del agua para poder ubicar sus viviendas.
También reportan que dificultad en las comunicaciones en esa áreas. La señal de Internet y de telefonía es irregular. Los pobladores informaron que en la orilla de la carretera está tirada la fibra de vidrio.