Palabras de mujer

Desde chica asumí que debía cuidar a mi madre y mantenerme sola lo antes posible. Esto fue reforzado por el mensaje de mi abuelo, que siendo el patriarca incuestionable de mi familia, comprendía la desventaja de ser mujer y quiso darme las armas para que nunca tuviera que depender. Pasé los primeros ocho años de mi vida bajo su tutela volví a vivir con él a los dieciséis, cuando el tío Ramón nos mandó a mis hermanos y a mí de vuelta a Chile. Estábamos viviendo en el Líbano, donde él era cónsul, cuando en 1958 una crisis política y religiosa amenazó con sumir al país en una guerra civil. Mis hermanos fueron a una escuela militar en Santiago y yo a casa de mi abuelo.

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Author: Maria Suarez