El pasado 4 de noviembre, una “delegación de Venezuela” presidida por el ilegítimo Fiscal General Tarek William Saab, fue recibida por la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) Fatou Bom Bensouda, para tratar, como lo dice la misma Nota de Prensa de la CPI “algunos aspectos relacionados con los exámenes preliminares que actualmente realiza la Fiscalía, en relación con dos situaciones, la primera, relacionada con crímenes de lesa humanidad cometidos desde 2014, examen iniciado por la Fiscal a motu propio en base a información recibida de la sociedad civil y otras fuentes y por la remisión de seis (6) Estados Partes del Estatuto. La segunda situación se refiere a una remisión hecha por la Venezuela de Nicolás Maduro sobre los crímenes de lesa humanidad que supuestamente habría cometido Estados Unidos, su Administración, evidentemente, por la imposición de sanciones en contra de los funcionarios y otros personajes del régimen venezolano involucrados en la realización de crímenes internacionales y en actos de corrupción sin precedentes, que según ellos constituirían crímenes de lesa humanidad. Lo curioso de todo es que esta segunda situación fue planteada por las autoridades del régimen venezolano con muchísima posterioridad a las presentadas por la oposición, sin embargo, la Fiscal Bensouda ahora las revisa de manera conjunta…