En medio de la espera y la emoción por ingresar a la Casa Rosada y despedir por última vez a Diego Armando Maradona, un numeroso grupo de hinchas causó una serie de disturbios en los que tuvo que intervenir la Policía de la Ciudad. Ocurrió poco después de las seis de la mañana cuando abrieron las puertas de la sede del gobierno, donde velan al ex jugador.
