2020 el año en que todos vivimos el peligro

El año recién pasado, que como diría “Su graciosa Majestad” Isabel II del Reino Unido, fue  un “Annus Horribilis”; al que nunca queremos volver. En este horrible 2020  todos hemos tenido que aprender a vivir de forma diferente a la que estábamos acostumbrados. El pasado año ha sido calificado por algunos como “el peor año de todos los tiempos”. Yo creo que ha habido peores  como en el caso de Europa durante las grandes guerras del Siglo XX o para personas en lo individual. 

Hemos tenido que aprender a trabajar, estudiar, saludarnos, abrazarnos y amarnos “on line”,  además a pasar meses encerrados y para la  mayoría lejos de sus seres  queridos. Vimos impotentes en las noticias como morían miles de personas y nosotros  sin poder hacer nada. Allí se vio surgir el agradecimiento de los Chapines bien nacidos hacia todos los trabajadores sanitarios, médicos, enfermeras, enfermeros, técnicos que trabajan hasta el agotamiento,  con nuestro  aplauso o cantando el Himno Nacional desde las terrazas y balcones  de las casas, como un reconocimiento a esa labor incansable por salvar vidas.  También en este Annus Horribilis vimos las calles vacías. Sólo los comercios esenciales abiertos y nosotros teniendo que ir al auto banco o pidiendo a las farmacias las medicinas a domicilio. Además todos con las mascarillas que nos hacen ver tontos o raros. Vimos por televisión a “la ciudad que nunca duerme”, la inmensa y querida New York vacía igual que Paris, Roma o Madrid, todo debido a la llegada del  coronavirus Covid 19, “cortesía” de los chinos  para los que “la vida no vale nada”, al fin que son mil trecientos millones de personas, que viven como hormigas y así también pueden morir puesto que para ellos sólo son una estadística. 

Pero además en Estados Unidos de América vimos el estúpido asesinato de George Floyd el que generó el “Black Lives Matters” que causó pérdidas incalculables, destrucción de monumentos que son parte de la historia de ese país, amenazando con llevar hasta una guerra civil. Del mundo supimos de pérdidas que nos entristecieron como la muerte de Sean Connery, el famoso James Bond 007, o la de Armando Manzanero. 

En Guatemala aparte de la Pandemia y las tormentas “Eta e Iota”,  que han dejaron perdidas y desolación igual o mayor que el Covid 19.  Hay individuos que sueñan con la caída del Presidente Giammattei y amantes de la teoría de la conspiración ponen  absurdamente al Vicepresidente “Willy” Castillo como cómplice  de tal conspiración. En sus sueños de opio sueñan con que se repita la fórmula que en 2015 funcionó con  Otto Pérez y Roxana Baldetti. Hasta han mencionado nombres de la nueva izquierda, neo marxistas, para suplantar al Presidente. Se les olvida a estos soñadores de opio, tanto de derecha como de izquierda, que en Guatemala hay cuatro factores a tomar en cuenta para defenestrar a un presidente y estos son las iglesias, la “Embajada”, el CACIF y sobres todo el Ejército y ninguno de estos  quiere botar al Presidente. El 2020 fue un año para olvidar. A mis lectores deseo un venturoso 2021.

P.S. Mis mejores deseos van para los ancianos injustamente detenidos en el Hospital Militar, sin que por ellos abogue el  PDH. 

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez