Según cifras de la organización Foro Penal, en Venezuela al menos 370 presos políticos permanecen en las mazmorras de la dictadura. De esta cifra, 243 son civiles y 127 son militares. A ninguno se les ha respetado el debido proceso. La mayoría de ellos permanecen secuestrados, sin juicio, sin garantías, sin justicia. Hay quienes sobrepasan incluso el número de años imputables a los supuestos delitos que se les acusa. Delitos que han sido fabricados por la dictadura simplemente porque un día se volvieron peligrosos y el costo de encarcelarlos era menos elevado que el de asesinarlos. Aunque todos sabemos que no siempre es así, basta con preguntarle a la familia de Rodolfo Pérez González, de nuestro hermano Fernando Albán o del capital Rafael Arévalo.