1- Esas elecciones del domingo pasado son lo que se sabía que eran. Ninguna novedad. Un teatro, sin ninguna duda; pero, como todo teatro, una puesta en escena destinada a ciertos objetivos. No busca que la audiencia crea que en el escenario se están matando o que Brígida muere de amor o que el Rey ha sido asesinado por su camarero. Los actores saldrán del local a echarse palos en el bar de enfrente. La audiencia, por su parte, a lo mejor se encuentra en el mismo bar o en otros lugares; seguirá conmovida, escurrirá alguna lágrima o celebrará algún lance.