El pasado domingo seis de los corrientes, la dictadura completó su vulgar simulación electoral. Se trata de una historia que ya hemos venido presenciando en los últimos tiempos, ahora repetida y mejorada en el conjunto de fechorías cometidas para concretar una nueva estafa a la nación. En medio de una soledad, sin precedentes, ejecutaron el fraude más escandaloso que se conozca en la historia política de América Latina.