Rusia destinará este año 10 millones de dólares al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, una aportación que beneficiará a Cuba, Nicaragua y otros cinco países, según un decreto firmado por el primer ministro Mijaíl Mishustin.
«En 2020 realícese una contribución voluntaria de la Federación de Rusia al Programa Mundial de Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por un monto de hasta 10 millones de dólares a expensas del presupuesto federal», dice el documento publicado este martes en el portal oficial de información jurídica.
Según el texto, los fondos se utilizarán para comprar alimentos a productores rusos y para entregar productos a los países necesitados.
La mayor parte de la ayuda financiera, tres millones de dólares, se destinará a Libia, otros dos millones a Nicaragua, mientras Kirguistán, Corea del Norte, Cuba, Palestina y Tayikistán recibirán un millón cada uno.