Un panel de expertos estadounidenses recomendó ayer la aprobación de urgencia de la vacuna contra el COVID-19 de la empresa estadounidense Moderna, lo que podría allanar el camino para su uso la semana próxima.
Ahora se espera que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgue de manera inminente una autorización de uso de emergencia (EUA), lo que convertiría a esta vacuna en la segunda en ser aprobada en un país occidental.
El panel avaló la recomendación con 20 votos a favor, ninguno en contra y una abstención.
Se les había pedido que respondieran a la siguiente pregunta: “Con base en la totalidad de la evidencia científica disponible, ¿los beneficios de la vacuna de Moderna contra el COVID-19 superan los riesgos de su uso en personas de 18 años de edad o más?”.
El epidemiólogo Arnold Monto, quien presidió la discusión, transmitida en vivo, dijo que no se debe deducir nada del hecho de que la votación fue aún más abrumadora que la de la semana pasada a favor de la vacuna Pfizer-BioNTech. “Los académicos tienen una forma de involucrarse en los detalles, y lo que hemos hecho durante las últimas ocho o nueve horas fue repasar los detalles”, precisó.
La reunión se produjo una semana después de que la vacuna de Pfizer-BioNTech recibiera de las autoridades estadounidense una autorización de uso de emergencia, lo que permitió que durante los días pasados se distribuyeran los primeros tres millones de vacunas por el país, el más afectado del mundo por la pandemia.
Estados Unidos, con más de 17 millones de casos, será probablemente la primera nación en aceptar la vacuna de Moderna.
La pequeña empresa de biotecnología con sede en Massachusetts se asoció con científicos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para desarrollar la vacuna. Los trabajos comenzaron en enero, poco después de que China compartiera el genoma del virus SARS-CoV-2.
Según un ensayo clínico con 30 mil 400 voluntarios, la vacuna de Moderna tiene un 94.1 por ciento de efectividad en la prevención de COVID-19 en comparación con un placebo, con un rendimiento ligeramente mejor en adultos jóvenes en comparación con los ancianos.
La FDA no encontró “problemas de seguridad específicos”.
Tener una segunda vacuna acelerará el masivo operativo de vacunación en el país. Tan solo durante la próxima semana serán enviadas seis millones de dosis de Moderna a 3 mil 285 puntos de toda la nación, como parte de la Operación ‘Warp Speed’, lanzada por la Casa Blanca para facilitar una distribución rápida.
A diferencia de Pfizer, Moderna ha podido acceder a US$2.5 millardos de fondos federales para comprar nuevos materiales, ampliar sus instalaciones y aumentar su plantilla en un 50 por ciento.
En total, el Gobierno ha acordado 200 millones de dosis con Moderna, que serán entregadas de forma progresiva. Como se requieren dos dosis, esa cifra serviría para inmunizar a 100 millones de personas en el país. A una primera tanda de 100 millones de dosis, el Gobierno sumó una cantidad similar la semana pasada.
Revisarán posología
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), dijo el jueves que revisará la posología de la vacuna contra el COVID-19 que realizaron Pfizer-BioNTech, después de que dos personas tuvieran reacciones alérgicas. Estas personas, ambas trabajadores de la salud, fueron vacunadas en Alaska y una de ellas tuvo una reacción grave o “anafiláctica”, que resultó en hospitalización.
Doran Fink, funcionario de la FDA, expresó que si otorgaba la autorización a Moderna, iría acompañada de una advertencia sobre posibles reacciones alérgicas.